MÉTODO EFYF. ¿POR QUÉ NO BASTA CON MASAJEAR LA PIEL?
En el rostro, al igual que en el resto del cuerpo, la
musculatura no trabaja de forma aislada. Funciona mediante un sistema preciso de
fuerzas contrarias: los músculos agonistas y antagonistas.
Mientras unos músculos se encargan de elevar las facciones
(como los cigomáticos al sonreír), otros ejercen una fuera constante hacia
abajo (como el depresor del ángulo de la boca o el platisma en el cuello).
El envejecimiento o el cansancio facial no son solo una
pérdida de elasticidad en la piel; son el resultado de un desequilibrio en esta
biomecánica.
Cuando los músculos depresores ganan tensión, arrastran la
estructura del rostro hacia abajo. Por eso, la efectividad real no se consigue
con una acción mecánica repetitiva o un masaje generalizado. Si se estimula un
músculo que ya está hipertónico (con exceso de tensión), podemos acentuar la
arruga o el descuelgue en lugar de corregirlo.
Con Efyf, basamos nuestra práctica en la biomecánica y las
cadenas fisiológicas. Diseñamos cada estímulo y cada asana facial respetando
estas líneas de fuerza para devolver el equilibrio y el tono correcto a cada
grupo muscular, liberando las tensiones que tiran hacia abajo y activando las
que sostienen.
El método Efyf: Más allá de la biomecánica.
Equilibrar las fuerzas musculares es solo el primer paso. El
Método Efyf no se queda en la superficie; es un sistema integral donde combinamos
esta biomecánica funcional con asanas corporales y faciales, alta cosmética,
técnicas manuales y otras herramientas exclusivas de las que hablaremos en
próximas publicaciones.
Si quieres descubrir más detalles sobre las bases de Efyf
para transformar tu rostro desde dentro, te lo contamos en este artículo: Descubreel Método EFYF de Yoga Facial y sus 5 Pilares de Transformación Facial.
Gracias por acompañarnos en este espacio y formar parte de nuestro camino.
Que pases un feliz día :)
Con cariño.
Ana Lopmartin.
